Sol, solecito, caliéntame un poquito

Actualizado: 5 jun

Claves para una adecuada protección solar



Ya se acerca el verano. Hay ganas de aire libre, sol, piscina, playa...


Seguro que has visto cómo todos los años, desde hace tiempo, se lanzan campañas para la prevención del cáncer de piel y, adivina quién es el malo de la película. El sol, claro.


Pero ¿sabías que el sol también tiene efectos beneficiosos?


Por supuesto que la mejor medida para la prevención del cáncer de piel es evitar las quemaduras solares en la infancia y la exposición prolongada al sol, sobre todo en los primeros 18-20 años de vida. Y esto lo conseguimos con una adecuada protección solar.


Pero no te olvides que , con sentido común, también se puede disfrutar de los beneficios del sol.


Hoy te hablo del sol, de sus beneficios y también de cómo proteger a nuestros hijos de sus efectos nocivos, de protectores solares y del manejo de las quemaduras leves.


Si te interesa el tema sigue leyendo.



¿Sabías que el sol también cura o, al menos, ayuda?


El sol nos proporciona luz y calor y, sin él probablemente no existiría la vida en este planteta.


¿Te pasa como a mí y a otras muchas personas, que cuando los días se alargan y hay más luz, te encuentras más animada?


El sol tiene efectos beneficiosos y la exposición, con sentido común, nos los puede proporcionar.


Tiene efecto antidepresivo y mejora el ánimo al estimular la liberación de algunos neurotransmisores como la serotonina que nos proporciona sensación de bienestar.


Influye en el sueño, ya que la luz solar disminuye la secreción de melatonina (hormona reguladora del sueño) y nos hace estar más despiertos.


Mejora algunas enfermedades de la piel como la psoriasis o algunas dermatitis o el acné.


Estimula el sistema inmune al aumentar el número de glóbulos blancos.


Disminuye la tensión arterial.


Activa la vitamina D, que es fundamental para los huesos y prevenir una enfermedad que se llama raquitismo.

Una exposición de cara y antebrazos durante 15 minutos, 3 días a la semana, parece suficiente para producir esa activación.

Por eso es importante que los niños salgan al aire libre y les dé algo de luz solar.

Y aquí es donde podemos aplicar el sentido común; hacerlo cuando el sol esté aún bajo (y no en la horas centrales del día, s.t en verano).



¿Por qué los niños están más expuestos a los efectos dañinos del sol?


  1. Su piel está en desarrollo y no tiene los mecanismos de defensa de los adultos.

  2. Tienen menor capacidad de síntesis de melanina.

  3. No han desarrollado completamente su capacidad de termorregulación

  4. Las quemaduras solares en la infancia es uno de los principales factores de riesgo para el melanoma (cáncer de piel maligno).

  5. Los efectos del sol son acumulativos e irreversibles ya que la piel tiene "memoria"



¿Qué medidas de protección puedes adoptar según la edad de tu hijo?


  • <6 meses:


No lo expongas directamente al sol.

La sombra es tu mejor aliado.

Utiliza ropa adecuada.

Sombrilla.

No utilices fotoprotectores (solo en ocasiones muy puntuales, en zonas que no quedan cubiertas a pesar de las otras medidas de protección, en la mínima cantidad): piensa que si realmente no lo

expones al sol no necesitaría el fotoprotector.


  • 6 meses-2 años:


No lo expongas directamente.

La sombra sigue siendo tu mejor aliada.

Usa ropa adecuada y sombrilla.

Aplícale filtros físicos/minerales.







  • >2 años:


Sombra (sí, ya lo sé, a veces resulto algo repetitiva)

Ropa adecuada

Filtros físicos/químicos/minerales.






¿Cómo elijo el mejor fotoprotector para mi hijo?


Existen diferentes tipos que se usan en función de la edad (ver punto 3)

  1. Filtros FISICOS: contienen dióxido de titanio u óxido de zinc. Reflejan la luz solar Penetran menos la piel. Cosméticamente, aunque han mejorado, resultan algo más incómodos, pero hacen una buena barrera.

  2. Filtros QUÍMICOS: absorben la radiación ultravioleta (UV). Se absorben en la piel. Pueden provocar dermatitis.

  3. Filtros MIXTOS.



Debe proteger de las radiaciones UVA (causantes del envejecimiento prematuro y del aumento de cáncer) y UVB (responsables de quemaduras y cáncer), y recomendable de luz infrarroja A (IR-A).


Ten en cuenta el fototipo de tu hijo.

Es recomendable que el factor de protección (FP) sea mínimo de 15, pero mejor >30 y antiUVA.


Debe ser resistente al agua, al sudor y a los roces (ej secarlo con la toalla):

  1. Water resistant: es eficaz durante 40 minutos tras inicio de baño.

  2. Water proof: es eficaz 80 minutos tras inicio del baño.


Mejor en crema o loción. El spray contiene más alcohol.


Sin alcohol y sin perfumes.



RECUERDA:

La mejor protección es la sombra.

Si tu hijo es < 6 meses no debes exponerlo directamente al sol y, por tanto, no debería necesitar la aplicación de filtro solar.



¿Cómo aplicar el filtro solar?


Los filtros químicos penetran la piel y tardan un tiempo en empezar a hacer su protección, por lo que se recomienda aplicarlos entre 15-30 minutos antes de la exposición.

Los filtros físicos no precisan absorción y su efecto protector es más rápido.


Repite la aplicación cada 2 horas o antes si está en el agua.


Aplica de forma generosa en las zonas expuestas.

¡Recuerda cuello, orejas, pies y cuero cabelludo si tiene poco pelo!.


Recomendable no usarlo si está caducado o de años anteriores (generalmente si llevan abiertas >12 meses).


En la playa aplícalo también aunque tu niño esté bajo la sombrilla (la arena refleja la radiación y la brisa marina también influye).


TRUCO: usa los filtros físicos en las zonas sensibles: nariz, mejillas, orejas y hombros.




¿Qué otras medidas puedo tomar?


Asegura una buena HIDRATACION: ofrécele agua con frecuencia y, aprovecha también para darle fruta fresca (sandía, melón...), que es otra fuente estupenda de agua.


Evita las horas centrales del día, cuando el sol está más alto (11-16 h).


Utiliza ropa adecuada: fresca, cómoda, de algodón, manga larga, tejido tupido, prendas con factor de protección (UPF>30)...


Usa gorros de ala ancha (>6-7 cm) que proteja la cara, orejas y parte posterior del cuello.


Puede utilizar gafas de sol, sobre todo si estáis en la playa (o en la nieve).


¡Recuerda usar fotoprotector también en días nublados!


TRUCO: si la sombra que forma tu hijo es más pequeña que su altura real, el sol ya está alto, y deberías resguardarle a la sombra.






Y si se quema con el sol ¿qué hago?


Hidratar: ofrécele agua o zumos 100% fruta para reponer líquidos.


Agua fría: hay que enfriar la piel.


Analgésico si tiene dolor (ej. paracetamol).


4º Aplicar lociones con tratamiento sólo si su médico te lo indica.


5º Manténle alejado del sol hasta la curación completa.


6º LLAMA AL MÉDICO si tu hijo es <1 año o si es >1 año y hay ampollas, dolor y/o fiebre.



Ahora ya sabes cómo disfrutar con tu hijo, aprovechando los efectos beneficiosos del sol y protegiéndole de los nocivos.


¡¡Buen verano!!



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